

El pueblo Yaguaraparo
es paraíso de luz
alli nacen al trasluz
poetas en su amparo
el pintor casto y claro
dibuja su hermosura
El cantor se apresura
en cantar su grandeza
y beben con ligereza
de su agua clara y pura.

En el año 1909 deciden establecer una sociedad Pro-Templo, que quedo construida de la siguiente manera: Presidente Antonio Russian y el Vicepresidente: Domingo Villarroel. Integrantes: Jerónimo Ravelo, Federico Ramírez, José Felipe Rivera y Juan Bautista Felce.
Para la construcción de la nueva iglesia, deciden realizar una colecta en la vecindad, logrando reunir la cantidad de 12.000 bolívares. La construcción se inicia el día 12 de julio del año 1909. Los planos fueron elaborados por el Dr. Manuel Russian, quien tenia dotes de arquitectura y el Maestro de construcción fue el Sr. Víctor Hermoso.
El templo anterior estaba ubicado aproximadamente a diez metros del actual, cerca de la Esquina diagonal con la Escuela Básica, Dr. Juan Manuel Cajigal y la Calle Bolívar.

En el año 1920 estaban asentadas en la población 426 casas, existiendo una cantidad de 2.387 habitantes.



A partir de los años 1930 se inicio una emigración hacia Guanaco, Guariquen y Caripito, Para la época había explotación de asfalto del lago de Guanaco y la explotación de los Manglares para la utilización de la corteza en la elaborar de carbón y también como fuente de taninos, en el curtido de cueros. Esta materia prima era exportada. En el año 1941 por la modificación de la ley político territorial aun siendo un pequeño pueblo, Yaguaraparo es ratificado como Municipio, siempre perteneciente a la Fundación del Distrito Arismendi. Bajo la potestad del Distrito Arismendi el pueblo surgía paulatinamente y su desarrollo era adsorbido por Río Caribe, pueblo que percibía todos los recursos y demandas sociales que exigía Yaguaraparo para su posible superación. Sin embargo, los compueblanos sintieron la necesidad de ejercer sus derechos de soberanía y hacia los años 1960 deciden organizarse para crear un grupo constituido por personas, capaces de lograr los objetivos propuestos, en especial la independencia que tanto añoraban para su pueblo. Es así como logran compactar y conformar la firma progresista de Yaguaraparo, quedando integrada de la manera siguiente: Brígido Méndez Guerrero, Almira Marcano Villarroel, Águeda Venturini, de Moran, Ángel Manuel Salazar, Juan Onofre Marcano, Aquiles Rafael Salazar, Luis Alberto Marcano Villarroel, José Luis Bello Guerra y Félix Antonio Farìas. No seria fácil la misión que se proponían ejecutar y el 6 de abril del 1964 realizan su primera reunión que daría paso a la consolidación de ideas sólidas, propiciadas a general el cambio necesario que radicaría alternativas hacia la Independencia demográfica, socio cultural y progresista. Con esta determinación realizan los inventarios concernientes de los aspectos sociales de Yaguaraparo y determinan que era un pueblo capaz de auto proyectar su progreso, determinar sus ingresos, desarrollo y justificación urbana. Entran estos recaudos a la Asamblea Legislativa, presidida por el Dr. Oscar Prieto Ruiz. Realizan en sesión del 20 de diciembre de 1965, conjuntamente con 18 diputados un estudio profundo de tan valorizable extracto social y es así como ilumina la luz del naciente pueblo de Yaguaraparo, liberado unánimemente por la organización de la firma progresista, que es de agradecerle con meritos la Independencia del pueblo y su territorio adyacente, al lograr que se decrete el 22 de febrero del año 1966 como Distrito Cajigal con sus tres Municipios: Libertad, Yaguaraparo y el Paují.


El primer Sindico procurador del Distrito fue José Luis Bello Guerra y el ultimo presidente de la Junta Comunal fue Lucas Carrera.
En diciembre de 1968 fueron electo en forma democrática y por vez primera en el Distrito la elección de Concejales, quedando la Juta administrativa constituida por los siguientes Concejales: Pedro Marcano Prado, Dr. Porfirio Suero, Ángel Antonio Cedeño, Héctor Zapata Rojas, Eladio Ávila, Erasmo Felce, y Luis Villalba. La Cámara la presidio el Sr. Pedro Marcano.
Es así como se complementa el avance significativo e histórico de un pueblo que no se permitió morir bajo la fragua perpetua del Municipio Arismendi. Una intensa luz inspira a los Yaguarapareros e iluminados buscan arraigar todos los aspectos de desarrollo económico, social, cultural y educativo. Atrás quedaba el primitivismo, adelante la visión de un futuro que les abría las puertas a su progreso inmediato.
Fue hacia los años de 1980 cuando los caseríos asentados en los campos de Yaguaraparo fueron despoblados por sus habitantes, repitiendo una vez más la historia de nuestros ancestros, los indios Guaraunos. Estos pueblos quedaron en la soledad y sus pobladores emigraron hacia otros lugares en busca de una mejor calidad de vida. La mayoría de los habitantes rurales se trasladaron hacia distintas ciudades, en especial la Capital del País y otros se estacionaron en Yaguaraparo. Un 90% de estos caseríos desaparecieron, el 8% son fantasmas y solo el 2% están poblados. Muchas plantaciones del cacao se han perdido y los cultivos de café se extinguieron en su totalidad.

Domingo Matey el Ultimo de los Gómez anclado en el pueblo de Yaguaraparo
YAGUARAPARO
“La tacita de Oro” Aspectos Económicos.
La economía de los habitantes de Yaguaraparo está representa por la agricultura, aunada a la pesca artesanal y de otras actividades menores para subsistir.
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Sus principales rubros agrícolas el cacao, el coco y el café, este último se extinguió de las fincas agrícolas de la población. Entre otros existe una mediana producción de raíces y tubérculos como al ocumo, la yuca, ñame, aguacate, bananos, cítricos y en menor productividad el maíz, tomate, auyama, melón, patilla, y el ají.
En el mercado se comercializa el producto extraído de Golfo Triste, predominando la venta del Bagre amarillo y sus derivados, así como pescado salpreso y salado que era expendido en el mismo local por el Sr. Jesús Vásquez, conocido popularmente como pelo é caña, actual esta venta fue heredada por uno de sus hijos.
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Jesús Vásquez comerciante de pescado salado y salpreso en el mercado Municipal desde el año 1967
Mujeres calcinadas por los años hacían empanadas de cazón en el mercado, en épocas remotas se vendían por un centavo. Este precio fue aumentando a medida que transcurría el decurso de la siguiente manera: “un medio, un real, medio real, un Chelín, cinco reales, una peseta, un fuerte, diez bolos. Actual llegan a costar seiscientos bolívares.

María Flores desde el 1989 esta vendiendo empanadas de Cazon en el mercado de Yaguaraparo.
No faltaba por las calles vendedoras ambulantes de casabe, “arepa raspada”, huevos criollos, los gofios, las meriendas y golfeados de “maximito”, los chorizos y morcillas de los Codallos, los turrones, besos de coco y ponqué criollos que hacia la Sra. Hilian Mendez quien contrataba para la venta de sus meriendas los servicios de los hermanos Benco y Algencio Monasterio, (Ex Alcalde del municipio Cajigal), los exquisitos majaretes de maíz cocidos en fogón por Pilar Larez, las chichas con canelas de Pablo “El chichero”, los ball of show (Bola de nieve) de Pablo José, hoy conocidos como raspados o cepillados. Estos helados granizados el Sr. Pablo José los elaboraba en base a jugos de frutas naturales, en especial el de parchita y el de jobito criollo.
Otras producciones similares eran producidas y expendidas en los mismos hogares, en pequeñas tiendas o bodegas tales como: los pitones, merienda negra, las Maria Cristina, la barriga de Vieja, los capullos (caramelos en forma cónica y puntiagudos) que hacía la Sra. Sara Ziraldo. Estos caramelos eran consumidos golosamente por la diversidad de escolares que asistían a la escuela Juan Manuel Cajigal, caramelos que eran vendidos a centavos c/u, cinco por un medio, diez por un rial, y veinte por un bolívar.
En igual manera la venta casera de bolitas de cacao, las famosas meriendas del encaramado, las melcochas y la menta eran derivados exclusivos que daban vida económica, cultural y de la subsistencia del poblado.
Entre el renglón socio cultural se unían en esta labor productiva las Carpinterías Artesanales, donde podemos mencionar a Callenè Villalardt quien realizó las primeras sillas artesanales en el pueblo, utilizando materia prima o bejucos y cañas originarias del entorno, conocidos en el pueblo con los nombres de: bejucos del Mamure, cuatro canales, cinco estrella, Penito, entre otros y la utilización de la caña brava y el camuare.

El finado Juan Moya Rodríguez construía urnas de madera de cedro y una variante de muebles criollos en su pequeña carpintería. Para talar y aserrar grandes árboles utilizaban unos largos serruchos, halados por dos personas por sus dos extremos. Con esta herramienta rustica pasaban semanas para poder sacar algunas tablas y listones.
Algunos pobladores vendían leña; las pequeñas costureras confeccionaban ropa por encargo; en la recolección de las cosechas de coco, café, y cacao los dueños de las plantaciones reclutaban grupos de mujeres que se vestidas con ropaje masculino, ensombreradas, con botas plásticas o alpargatas, tabacos, mechones y una lata que les servia para hacer humo, el cual ahuyentaba a los tediosos zancudos.
Estas mujeres solían partir a las 4:00 de la mañana a cumplir su faena que consistía en “sacar la pulpa del coco”, “espalar cacao”, y recoger el café, mientras otra cuadrilla de hombres recogía el cacao o el coco para apilarlo en el “ejuyadero”.
En Yaguaraparo existió un vistoso puerto fluvial, asentado en la desembocadura del Río Cumaná y a principios del Golfo Triste. Este puerto servio para la exportación del cacao y la importación de materiales de construcción, madera, muebles, víveres u otros, un libre comercio que se realizaba permanente con la Isla de Trinidad que para la época dependía de la Corona Británica.
El cacao se constituyo en una de la primeras fuentes de intercambio comercial en Yaguaraparo, esto define al pueblo como un potencial productivo del cacao desde la época Hispano europea hasta hoy.
El cacao de Yaguaraparo es de una alta calidad, de fragante olor natural, sabor delicado y exquisito al paladar. Este aun no ha logrado ganar mucho prestigio, la comunidad cree que el cacao de Cajigal merece un Merito prominente, sin embargo, los grandes beneficios culturales, económicos y meritos como el caco de mejor calidad y mayor productor del rubro lo tiene el Municipio Arismendi y su Capital Río Caribe, a pesar que el Municipio Cajigal y su Capital Yaguaraparo tienen las mejores tierras fértiles de la zona de Paria, una producción a gran escala y un cacao de absoluta calidad, aroma y sabor exquisito al paladar.
Inés Gil (Campú) y Juan Luis Aguilera, integrantes de los Tambores de Yaguaraparo, cantaban la siguiente canción, elogiando a este insigne pueblo y su producción de cacao:
Yaguaraparo querido
pueblo de la agricultura
se gana mucho dinero
cuando el cacao se madura
Yaguaraparero ese soy yo
el negro que baile bueno con el tambor
Yaguaraparero ese soy yo
el negro que canta bueno con el tambor
Te llaman rey de las palmas
Rey del cacao y el café
con tus muchachas bonitas
de donaires y altivez
De la mayoría de estas actividades económicas que se establecieron en Yaguaraparo se extinguieron, predominando únicamente en el tiempo como única subsistencia el conuco, una empobrecida producción del coco, del cacao y de una muy reducida fuente pesquera.
Grandes plantaciones de café se perdieron, dando pasos a escabrosa y densas montañas, los campos quedaron desocupados por la emigración en masa de sus habitantes, se dejó de criar aves domesticas, chivos y cerdos, desapareció la producción y venta de productos de consumo; meriendas, jugos, chicha y raspado de jugos naturales pasaron a la historia, hoy solo se comercializa la “teta”, (helado) y el raspado fabricados con colorantes artificiales y agua azucarada.
Aun sobreviven las empanadas de Cazon, actualmente están rellenándolas con caraotas, pescado ó pollo; de los vendedores ambulantes solo quedan dos vendedoras como lo son la Sra. Dominga Crespo con sus tradicionales majaretes de maíz y la Sra. Machela Giral con el pati coco, las “tetas” de parchita, mango, guayaba o tamarindo, no dejando de mencionar la venta de agua de coco, chicha, agua de papelón con limón y los raspados azucarados de Juan Benita.

Dominga Crespo la majaretera
El rápido crecimiento de una población incrementada a su pobreza económica, generó la
invasión de terrenos bajos, pertenecientes a la Municipalidad, acción que junto a la de
emigración, dejaron casi en total abandono las tierras altas. Esto ocasiona grandes pérdidas
de las plantaciones del cacao y la extinción de las cafeteras.
Actual funciona el Centro comercial “Chenchito”, buhoneros comercializando ropa, alimentos, frutas y utilería domestica, Bancas de lotería, Juan Rodríguez y Juanchi Mierez con sus carpinterías artesanales, Arístides Rodríguez con su taller de latonería y pintura, la empresa productora audiovisual EAN, la Voz del Mercado de Manuel Contreras y Juan Yeye García, La peladora de pollo del mercado, varias productoras de bloque de construcción, Charo con su trasporte rural, la procesadora cooperativista de café, Ciber, centros de comunicación, minitecas que destruyen la paz del pueblo y varias comercializadoras de Cacao que siguen exprimiendo al productor agrícola.
Aspecto Político y Geográfico.

Yaguaraparo, tierra ardiente, pueblo cautivo de sus huellas ancestrales va dejando estampado en el tiempo una inexorable nostalgia de evolutiva esperanza. Yaguaraparo se enlaza misterioso y constante a un repertorio de mágicas leyendas, aunadas a sus extensos atractivos naturales y de una gran sabiduría creativa de sus valores culturales.
Yaguaraparo en la “Tacita de Oro”, brillante e inundada de costumbres y tradiciones, “una ciudad del Estado Sucre en Venezuela, Capital del Municipio Cajigal que se emplaza a 13 mts. de altitud en
Yaguaraparo, Parroquia y Capital del Municipio Cajigal, se encuentra ubicado política y geográficamente al norte de Caño Ajíes, cinco kilómetros del Golfo Triste dentro de los siguientes límites: por el norte con la parroquia el paují, este y sur con el golfo triste y oeste con la parroquia libertad.
El crecimiento demográfico en Yaguaraparo ha sido paulatino, su evolución urbanística destaca 807 casas y tiene actualmente 8.307 habitantes, con una superficie de 385 Km., su organización político administrativo esta compuesto por la Parroquia Yaguaraparo y su división política territorial esta conformada por 23 centros poblados: Los Palmares, La Chivera, Bella vista, Musiu Pablo, Ña Bartola, Barceló, La Montaña, Quebrada de la Niña, Pitotán, Chorochoro, Kuwait, la Horqueta de Mata Chivo, La Horquetita de San Agustín, Quebrada de Piedra, El Cantón, Puchery, Río Grande, Los Marines, Burdeos, Pueblo Nuevo, Las Marías, Las Catanas, Buenos Aires y El Algarrobo.
La parroquia Yaguaraparo esta dividida en Dieciocho sectores que son: La Chivera, Bella vista, El Samán, La Playa, El Chispero, San Agustín, Campo Obrero, Guanaco, Las Delicias, San Agustín, Brisas del Río, Fundo San Juan, Domingo de Ramos, Sucre, Cajigal, Miranda y el Muco
Sus condiciones climáticas se caracterizan por influencia Amazónica y arcas litorales planas (o mm) hasta 2.000 mm, con pluviosidad anual de 1.400 mm., comprendida desde mayo hasta diciembre y con una temperatura que oscila entre 24 °C a 27 °C. Sus precipitaciones entre 1.000 y 1.100 mm, con un período seco y otro lluvioso (ocho meses húmedos).
La velocidad del viento es de 6.4 Km. /h, su humedad relativa es de un 82%, se ubica en el mesozoico metamorfizado y la formación Tunapuy.
Su Geología deriva del Cenozoico, cuartenario reciente, terciario, Plioceno y Mioceno.
Su cobertura vegetal esta compuesta por diversos elementos naturales, siendo sus suelos ricos en capas orgánicas, de bosques humíferos y tropicales. Grandes extensiones de manglares cubren la parte sur de Yaguaraparo y en la misma posición la extensa Sabana de Venturini que sirve para la cría de ganados vacunos, bufalinos y caballares.

Ley Política Administrativa del Municipio Cajigal
Municipio Capital: Yaguaraparo.
NORTE: Limita con el Municipio Arismendi, por la Fila Maestra de Paria, siguiendo con rumbo Este, desde el Cerro El Limón, Coordenadas (Nº 1.180.700 – E: 510.800), pasando por el Cerro Las Catanas, Coordenadas (N / 1.177.900 – E 520.900), hasta el Alto de Angostura, al Norte del poblado de Altagracia, Coordenadas (N / 1.178.500 – E. 533.000).
ESTE: Con el Municipio Mariño, desde el Alto de Angostura, Coordenadas (N: 1.178.500 – E. 533.000), hasta un punto de la carretera Río Seco, El Paují, ubicado en el Puente de Quebrada Negra, Coordenadas (N: 175.300 – E: 533.500) y de aquí sigue hasta la desembocadura del Río Seco en el Caño Arauca, Coordenadas (N: 1.167.000 – E: 527.200).
SUR: Limita con el Golfo de Paria y Caño de Ajíes, por la sinuosidad de la Costa, desde la Boca del Caño Arauca, Coordenadas (N: 1.167.600 – E: 627.200) hasta la desembocadura del Río Bohordal, en el Caño Ajíes, Coordenadas (N. 1.164.700 – E: 513.800), desde donde sigue el curso del Río Bohordal, aguas arriba, hasta su confluencia el Río Seco, Coordenadas (N: 1.167.300 – E: 507.300).
OESTE: Limita con los Municipios Arismendi y Libertador, desde la confluencia del Río Bohordal con el Río Seco, Coordenadas (N: 1.167.300 – E: 507.300), en línea recta en dirección NORTE a la Carretera Nacional entre Guayana y Bohordal, hasta el puente sobre el Río Ravelo, Coordenadas (N: 1.171.000 – E: 506.600), desde aquí sigue aguas arriba por dicho río, hasta un punto de Coordenadas (N: 1.172.100 – E: 507.200), desde donde sigue por otra recta, con rumbo NORESTE que pasa por el punto donde el Río Santa Agua o Agua Santa vierte sus aguas en Río Grande, Coordenadas (N: 1.174.000 – E: 508.200). Prosigue en el mismo sentido NORESTE pasando por el Cero Valle Solo, Coordenadas (N: 1.178.900 – E: 510.200), hasta llegar al Cerro El Limón, Coordenadas (N: 1.180.700 – E: 510.800), punto de partida.

ESTAMPAS CRIOLLAS
VIDA CRIOLLA EN DESARROLLO…
“La Casona del Otro Lado”
Tiempos aquellos de serenatas, soles y cazuelas; recuerdos nostálgicos que el sol de la mañana los torna soñoliento e interminables. Esa indeleble nostalgia trae aun fresca a mi memoria la misteriosa y hermosa ruina de la casona del Otro Lado que fue construida por los Ruices Oduardo.
A inicios de los años 70, apenas con 8 años me atraían sus deterioras ruinas, inmersas en el olvido, ruinas perdidas en un océano de hojas secas, enredaderas, camino de “Matos” (lagartijas) y colonias de “Bachacos” (Hormigas gigantes). A su lado norte, a pocos pasos donde fue construida la casona de los Ruices quedaba lacónico un hoyo profundo, compuesto por una redonda boca oscura como la noche, hacia lucir los empobrecidos vestigios de un triste y solitario Aljibe, construido con piedras apretinadas, era la fuente de agua donde extraían y se surtían del líquido vital la familia Oduardo Ruiz.
Alrededor del aljibe habían regados en todas direcciones una variedad de fragmentos de lozas de jarras, casuelas, platos y fragmentos de tejas y ladrillos de la época.
Terreno solariego donde estuvo asentada la Casa de los Ruices Oduardo en el “Otro Lado” hoy Sector Cajigal.
Allí en el otro lado, en esa casa inundada de cuentos, leyendas y fantasmas habitó el sabio Juan Manuel Cajigal en sus tiempos difíciles, al sufrir irremediablemente la perdida de la razón. Era hijastro de Don Alonso Ruiz y ocupaba su tiempo contando las estrellas en las noches de luna llena.
“En los días tranquilos, sentado en una mecedora, frente al portal de la casa señorial asentada en el corazón de la profusa vegetación, Juan Manuel Cajigal contaba uno a uno los granos que contenía una medida de maíz o de café, signo de su pasión irresistible por las matemáticas”.
En esa casa exhaló el 10 de febrero de 1856 su último suspiro el sabio Juan Manuel Cajigal. En tiempos remotos se rumoraba que fue trasladado a Río Caribe para su entierro, otros afirmaban que fue inhumado en el cementerio del Conoto, actual es el sector entre la plaza Zaragoza y la casa de Almira Marcano. En la década de los ochenta redundaban comentarios que su tumba original estaba en el patio de la finada Enma Kramer. A finale de los años 90 esta tumba fue destruida por la remodelación del inmueble.
Al transcurrir el tiempo y a medida que creció Yaguaraparo en honor a la memoria del Sabio se fundamento la plaza Cajigal, hoy plaza Bolívar. En esa plaza paseaban las doncellas cada tarde y cuando fueron llegando familias mestizas, organizaron una banda musical comunitaria, los jóvenes disfrutaban de las retretas domingueras, repeliendo las plagas (zancudos) con pequeñas ramas o sahumerios de madera en recipientes de hojalata.

Varios mestizos vinieron a la zona atraídos por el cultivo del cacao, es de hacer notar que los Indígenas después del fracaso de la misión de Capuchinos Aragoneses en el 1771 volvieron a los Caños sin retorno a la población, pocos fueron los indígenas que se misturaron, esto causo la extinción de los Guaraunos en la población de Yaguaraparo y de la municipalidad.
En cada casa de los “buenos cacaos” había una biblioteca, un piano y los enseres necesarios. La sociedad prominente podía mantener un comercio por medio del puerto fluvial con trinidad, vendiendo, comprando y a la vez los que eran de la clase burguesa podían mandar a sus hijos a estudiar en la isla.
Estoy convencido que existen detalles en estas reminiscencias, pero el objetivo es motivar a cultivar la revalorización de nuestras raíces y despertar ese cándido sentimiento por querer evolucionar a “Yaguaraparo.
Casas de los buenos cacaos construidas en la calle Cajigal, actual Calle Bolívar el Casco Histórico de la ciudadela. Casas levantadas con adobe de barro, pisos de madera, techos con tejas fabricadas en la isla del horno, enrejados de metal, forjadas al calor del fuego con la fuerza y el yunque del herrero tienen mas de ciento cincuenta años de antigüedad.

Antigua edificación de Yaguaraparo construida en el 1950 por manos trinitaria, en ese sitio estaba asentado un corral de ganado de Abad Romero Ruiz. La Casa de dos plantas sirvió de farmacia y Hogar a Fernando Agustín Romero Ruiz (primo de Carmen V. Ruiz), Casa que solo podían construir y tener como residencia los buenos cacaos. La Botica era denominada “La Estrella” y quedaba ubicada en la planta baja. El negocio de expendio de medicinas era atendido por su dueño Fernando Romero” a quien llamaban Agustincito, que hacia el papel de medico de cabecera del pueblo y sus caseríos adyacentes. Sus pacientes gente noble, sencilla y humilde de la época lo gratificaban con huevos criollos, almacenados en ensartas de “cachipo” de cambur, gallinas criollas, chivos, frutas y los que podían le cancelaban con dinero. Esa casona hoy es propiedad del Prof. y Artista plástico Newton Marval, dueño por sucesión que tomo posesión el año 1975. Actual funciona como residencia, bar pool y Karaoke.
EL VIEJO YAGUARAPARO
Despertar paulatino

Varias callecitas conformaban al pueblito y fue Miguel Balda unos de los presidentes de la junta comunal quien identifica en el año 1957 sus calles y da nomenclatura a las casas. Tenían por mercado un lugar que llamaban “La Pesa” por cuanto allí pesaban y vendían las reses, pescados y otros animales beneficiados. Esta pesa estaba asentada en la plaza de la iglesia católica., donde actual esta un árbol que lo denominan: “El lombricero” frente a la Casa Parroquial.