UN PASEO DE DIOSES HACIA MI LUGAR DE NACIMIENTO

MI ORIGEN

  Naci a más de 25 kilómetros aproximados de la población de Yaguaraparo, a 29 pasos de río de la Horquetica de San Agustín y a casi mas de 14 horas de viaje en autobús desde la Capital de Venezuela. Fue un 17 de marzo, el día de mi independencia y libertad condicional, estando nueve meses preso en la dulcificada reja de Carne, tendones y huesos de mi honorable madre María González. Sin embargo, esa libertad fue mi logro más grande escapándome de su reja encompinchado con Andrea de Salazar, Partera Faculta que en tiempo remoto eran las comadronas y madrinas de los párvulos naciente de los caseríos. A pesar del decurso Andrea continua siendo mi madrina y donde la veo le pido la bendición con todo el agradecimiento y el respeto debido.

  Gancho Seco mi lugar de origen es la aldea de la alegría, fue en sus tiempos un caserío lleno de colores, música, chicas inocentes y hermosas, extranjeros, criollos, indios y negros provenientes de la isla de Tobago. En igual fue cuna de poetas errantes, decimistas y galeronistas que elogiaban tradiciones paganas y elevaban sus cantos pidiendo a Dios por un año de bienestar absoluto y mejores cosechas de cacao, naranja, café y otros rubros menores.

  Las tradiciones en aquellos tiempos fueron un movimiento espectacular: peleas de gallo, bolas criollas, las serenatas, el canto del galerón, festejos populares, música de rockola, música romántica, el baile del bolero, baladas venezolana y para bailar durante días sin parar tonadas colombiana y rancheras mexicanas. La gente era unida, participativa, solidaria, sin egoísmo y la mala fe era tara en los vecinos, los pueblanos compartían como los mejores hermanos y si alguien fallecía todo el pequeño pueblo sufría… Toda esta gloria rural se desactivo con el avance de la tecnología y el desarrollo urbano, un hecho normal en este mundo, pero debemos de ajustarnos y ajustar los nuevos tiempos, sin romper con la barrera de las buenas tradiciones, normas y costumbres. Los malos vicios y la transculturización empobrecen y destruyen cualquier avance tecnológico…

Esa era mi cuna: Gancho seco, de tierras fértiles y abundantes, un clima adorable, una vegetación muy variada, de verdes brillantes y de armonía misteriosa, flores de todos colores, ranchos de concreto, pisos de tabla y con techos de zinc, un paisaje rico en emociones mil y ríos de aguas muy transparentes y frías.

  Pero lamentablemente todo se acaba y con el progreso de la ciudad capital la gente se marcharon buscando una mejor calidad de vida, abandonando los grandes cultivos de Cacao, Café, plantaciones de naranjos entre otros rubros, crías de cerdo, gallina, pato, pavo y de tantas cosas que recuerda mi mente.

Los fundadores de Gancho seco: Emilio Bermúdez, Nehemías Bermúdez, Guillermo Salazar, Vicente Villarroel, Goyo Brito, Marco López Flores, Justo López y yo… bueno el último de la lista es una mentira… hubiese querido serlo.

  Les dejo una pequeña historieta en fotos, como llegar a mi Patria Chica desparecida del mapa a finales del año 80. Visítenla alguna día y encontraran todavía un pañal que me colocaba mi madre cuando era un bebe aun navegando en las caudalosas aguas del Rio Gancho Seco y de ñapa tiene mi firma.



1. Para llegar a mi lugar de origen hay que entrar y salir por El MUCO, Sector de Yaguaraparo fundado por la Sra. Velásquez Casta En los años 1952. Este sector era fuente de comercio para las personas que vivían en la parte alta del pueblo, Fue centro de hermosos recuerdos, Incluso los pobladores de mi patria chica transitaban en esa calle en busca de sustento, fiestas, amores, víveres, tradiciones, festejos y cariño como parte de este atractivo pueblerino.
2. Después de transitar por los viejos recuerdos del antiguo sector El Muco hay que pasar por debajo del puente que queda sobre Rio Chiquito o Río Yaguaraparo, hoy conocido como Río Cumaná, nombre superpuesto por Alcides López Flores y Rutilio longart.
Después de pasar por debajo del viejo puente, comenzaremos a vivir una apetitosa aventura

3. Después del antiguo puente Hecho en el mando del extinto ex Presidente: Rómulo Betancourt en la década de los años 50, penetramos en las hermosas aguas del Río Chiquito, un exuberante paisaje nos aguarda...
4. El paisaje descubre la magia de un sueño cristalino cubierto con una alfombra de verde limón, la luz suave del sol inclina en permuta la sombra de los arboles en la arena húmeda y ardiente...

5. Por el camino nos podemos dar los chapuzones que deseemos, es gratis, nadie nos va a cobrar por pasar todo el día refrescándonos cómodamente... es inolvidable y contagioso...

6. Podemos trasladarnos en transporte rustico por la vía, sin embargo a mí me gusta caminar, así disfruto más de la armonía excelente del paisaje... caminando a paso del Río y en una hora aproximada de camino llegaremos a LA HORQUETA DE MATA CHIVO... un pequeño pueblo en crecimiento rural.
La piel fresca de las aguas se extienden a lo lejos como una serpiente de cristal liquida, el sol besa con su luz su remanso que enriquece con su humedad el verdor de la natura...

7. En la Horqueta de Mata Chivo podemos encontrar manadas de chivos deambulando por su unica calle
8. Nos adentramos en la Horquetica, la vía se torna polvorienta y desnuda. Podemos toparnos con el nacimiento de las primeras montañas.
9. La brisa ribereña trae el olor del río entremezclado con el olor a café hecho en el fogón... Pronto entraremos en el camino pedregoso.
10. SI nos descantamos por el acceso vial, dejaremos atrás el diminuto caserío de la Horquetica de Mata Chivo para encontrarnos con el Cruce de Augusto, el izquierdo dirige hacia el camino Real, el otro continúa por la carretera.
11. Por la vía tomaremos la zona montañosa y el sol pega fuerte sobre la piel, en auto llegaremos en media hora a la Horquetica de San Agustín, a patica de 3 a 4 horas.
12. Por las malas condiciones de la carretera, montados en auto y camiones podemos dejar los riñones en la vía... El que no le gusta caminar el transporte es un acceso factible.
13. por el camino quedaremos embelesado en el mágico suspirar de la exuberante naturaleza, el aire puro, el sol fresco, el verdor inquietante y el susurro del viento en nuestro rostro nos invitan a disfrutar cada segundo de esparcimiento.
15. el paseo por las montañas nos esparce entre un susurro de paz y armonía sustanciosa, entre los copos de los arboles podemos observar el correr serpenteante de las aguas de Río Grande de los Marines.
16. Que hermosos colores... el fragil candor de la iluminacion hace que la clorofila de las hojas incremente su escala de valores en verde vívido...
17. Es espectacular, la visión panoramica se extiende, y su verde parece perderse en el horizonte del cielo profundo...

Por la vía iremos chuta y llegaremos mas rápido pero cubiertos de polvo de los pies a la cabeza, en tiempos de invierno todo remojado y encharcado.

20. pero si nos vamos a pie nos encontraremos de frente con la natura a nuestros pies y ante nuestros ojos
21. El paisaje se torna dulce, recordable, innolvidable, el sonar del cri cri de las hojas del cañaveral (caña Brava) nos impulsa a vibrar en un paraiso terrenal real...
22. En el camino localizaremos a los pobladores de la tierra de Yaguaraparo haciendo las famosas "Ribotas" o Picnic de Río. Es común cocinando Arroz con Coco, Sancochos de Gallina y de pescado.
23. Si queremos nos podemos dar los chapuzones que queramos... es exquisito...
24. Si llevamos nuestra costillita o nuestra pareja es una aventura que siempre tendremos en la memoria...
Esto si es vivir la vida...
25. A la orilla del remanso las tierras son muy fertiles y humíferas, si tiras alli una piedra y regresas varios dias depues encontraras una mata de piedra... tenlo por seguro..
27. Es facil encontrar en el recorrido pescadores de agua dulce, pescando Guabinas, Cachuas, Guaraguaras, Querepes, Coscorobas y hasta camarones de Río, los camarones son preparados como un plato que alla denominan "Pelado" son muy sabrosos al paladar..


Hay que meter la mano a fondo, a veces se topan con anguilas de agua dulce y cuando muerden dejan una herida dolorosa...
28. Aqui tienen una pequeña demostracion de una pesca en aguas dulces o "La pesca Sancochito"
28. Si hacemos silencio, un bellisimo concierto nos exportara al corazon sagrado del bosque ribereño, si cerramos los ojos por unos brevisimos instantes sentiremos que tenemos alas...
SILENCIO SE ESCUCHA LA VOZ DEL BOSQUE...
27
Despues de tanto caminar por el Rio Grande y pasar por la Horquetica de San Agustin entraremos a las tierras de mi patria Chica...

Esa flama de ramas, hojas, troncos y tallos frágiles es parte de la vida armónica de la selva encumbrada... allí se quedo plegada mi alma...

Miles de hectáreas de la plantación del rubro cacaotero serpentean los bordes del camino... a veces parecen árboles navideños con sus luces apagadas...
El camino a veces se extiende entre las haciendas pareciendo una serpiente antigua cuidando el paso de los transeúntes... al acercarme más a mi patria chica una suave neblina parece indicarme el camino a la redención...
¡Y POR FIN ALLA VEO LA ÚNICA CASITA QUE QUEDA EN MI PATRIA CHICA!
Aun en mi patria chica los productores agrícolas cosechan, expelan y secan la almendra del cacao.
Montañas de chocolate sin procesar, alfombradas con envoltorios ovalados y de tres colores, hacen una hermosa naturaleza muerta en espera de su proceso productivo... ¡Viva el rey, viva el cacao!.
Acerca y pega tú oído en una de sus maracas, oirás el tronar del tambor de la tradición cacaotera y olerás la fragancia del chocolate campestre, el más exquisito en su sabor puro, exquisito y agradable a las pailas gustativas...
Al entrar a mi patria chica los patios huelen a leña seca, a cayena, calas rojas, naranjas, mango, pirinolas, a arrendajo, a cacao maduro y a estiércol de asno...
Me quedo sorprendido y embelesado de tanta belleza, una magia de colores se aposentan en los sentidos, dibujando en las retinas una quietud que embriaga los saberes...
Allí en mi patria chica, después del espalado del cacao los productores lo recogen en sacos y los montan en burros para cargarlos al pueblo.

Sigo caminando y montones de recuerdos como un bojote de nostalgias se anidan en mi memoria... Algunas lágrimas de sincera emoción se cuajan en mis ojos, mudos ante el cristal indexado del pasado.
Por los pliegues de la piel de la quebrada, el agua corre huidiza inspirada por las lluvias de invierno, huyendo misteriosa hacia el golfo de paria... los recuerdos bullen entristecidos en mi mente...
Una alegría invade mis sentidos... ya estoy cerca de la ultima casa que queda en pie en mi patria chica.
Detrás de esa casa de los viejos recuerdos esta una quebrada de aguas dulces y refrescantes... allí me bañe bastante, me lavaba la cara, me limpiaba las lagañas y me cepillaba los dientes, labor que ejercia aun al despuntar el sol en el alba.
Cuando arreciaba la lluvia en invierno la pequeña quebrada hierve espumeante como café con leche
Es hermoso, en ese pintoresco lugar escribí muchas poesías y soñé con ser pintor…
También casé cangrejos de río para devorarlos asados, en sopa o guisados...

Siempre recuerdo el techo de caballete, detrás la floresta umbría enmudecía con su esplendor mi inspiración... me sentía aturdido de tanta libertad, paz y armonía y podía sentir la presencia sublime del creador...
Por el camino se pueden encontrar diversas especies de árboles frutales, madereros y florales... me enloquecía el olor a mandarina y a mango maduro...
Los vagones construidos con maderas para secar el cacao eran cálidos en las noches, echar una siesta al mediodía entre su entorno interior era dormir plácidamente en unos brazos de algodón pajarito...
La familia Brito Ovando aún perdura entre intervalos en el paraíso perdido de mi patria chica…
El ultimo rancho de mi patria chica propiedad del sr pascual Antonio Brito, Sus paredes de concreto armado se han ido derrumbado... su estructura original ha sido cambiada con hojas metálicas de zinc.
La ancianidad del techo se deteriora a pasos abismales, pronto se caerá el último vestigio original de mi patria chica…
Sus bases eran horcones de maderas fabricados a fuerza de pulmón y manos, con herramentales creadas por los mismos carpinteros...
Lo más hermoso eran los jardines, una variadísima colección de especies jardineras alfombraban los patios de las casas de mi patria chica,  eso aturde nostálgicamente mis recuerdos...
Le dicen gancho seco porque es un pedacito de terruño donde casi no llueve, pero cuando llegaba el invierno la lluvia era torrencial y consecuente, todo se humedecía y el frio era insoportable... sabroso en horas nocturnas y de madrugada... Te recomiendo llevar tu pareja si algún día decides visitar mi patria chica... En su noble entorno podrás apreciar el cálido, suave y  tierno calor que desprende la piel de tu amada...
Añadir leyeEn el porche campestre jugué muchas veces damas chinas, ajedrez, cartas, hice culto de adoración a dios, cante, me senté a meditar, escribir poesías, hice campamentos con el grupo Orcuaqueo entre otros. Recuerdo que desde allí partió mi primera exploración hacia las montañas norteñas, acompañado del grupo Orcuaqueo: Mito Avila, Luzmaris Villarroel, Oswaldo Campos, Julio Amparan, Rodolfo Yeguez, Elibetzi Mendoza, Antonio Cordero... ¡Aaah! ya esa es otra historia que le contare en fotos.
Una de las plantas de jardín que me encantaban eran las calas, el brillante color de su piel húmeda y sus flores que parecían dos labios púbicos inundados de la libido de la pasión desenfrenada y el deseo más encubierto.
En el patio los tenderos de ropas apenas se secaban a veces por el bajo calor solar que llegaba débil, gracias al denso panorama de montañas del ambiente pueblerino, era una luz tenue, frágil, transparente, incluso su sabor a los ojos era color de la bruma de los sueños...
Las hortensias, las calas y pata de gallo jamás faltaban en los jardines floridos de las casas de mi patria chica...
Las chicas de mi patria chica eran decentes, muy monas y lindas, inocentes y fugases como los mejores días... la neblina atormentaba dulce los sentidos...el sol salía para todos...
Como deseo volver algún día a mi patria chica acompañado de lindas chicas y de millones de amigos... uf soñar no cuesta un cacique...
En mi patria chica se cocinaba en fogones, las pailas eran de hierro puro, los sartenes aripos, para cargar agua usaban la pinpina de taparo, para pilar maíz una piedra con una cavidad en el medio y otra semi redonda para moler y para cocinar usaban el gas tolete (leña a combustión), para lavar usaban almidón y parapara, para quitar el violín o mal sudor, retoñitos de hojas tiernas del árbol de la guayaba o soda en polvo...
Las mesas eran de madura rustica y los asientos taburetes, los platos eran de peltre... pero se comía bastante bien: guisos de gallina criolla, pato, pavo, tarkari de chivo, pavonas, huevos criollos, verduras a granel, jugo de naranja, meriendas, todo hecho al gas tolete... el sabor era único, exquisito, sano y muy especial, en esos tiempos nadie pasaba hambre...
Los pueblerinos eran muy alegres, las reuniones familiares eran sanas...


Ambiente Socio Cultural y campestre de mi Patria Chica
En el sitio los lugareños preparan lo que a mí más me gusta consumir en el mundo: ¡Duuuuulceeeeeeeee de lechoooozaaaaaaaa!... ¡Qué rico!... ¡Sabroso!... ¡claro pana! pero como lo preparaban en mi patria chica... hoy lo comercializan en tiendas y empresas, ¡Pero qué va! Su calidad no es igual....

Podría devorar 10 pailas llenas con este edulcorado dulce en menos de lo que canta un gallo. La mujer que quiera amarrarme para siempre a su lado que me prepare dulce de lechosa como lo hacen en mi patria chica...
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En mi patria chica también cultivaban el maíz, los momentos de cosecha eran inolvidables, con el maíz se hacían cachapas, majarete, melcocha, sopas, asados, arepas de maíz pilado, quesillos y hasta tortas...
Los pobladores siempre hacían ristras o guindaleras de maíz en la troja, para su guardado y su uso posterior en siembras y hacer arepa pila y darse hartazgos que daban gustos suculentos y apetitos de campeones.
En mi patria chica la gente criaban patos, cerdos, gallinas y pavos. Era característico toparse a diario con bandadas de animales desandando libremente por los caminos y callecitas de mi patria chica. En esos tiempos la gente respetaba y ay de aquel que se le ocurriera robarse tan siquiera un polluelo...
Para dormir las camas son de madera rustica sin procesar, colchones y almohadas eran rellenos con lana del árbol de tacarigua y con plumas de aves domesticas. Era sabrosito dormir en la quietud de la noche, el canto de los grillos, en la reinante oscuridad silenciosa de la montaña la aguaitacamino y el chaure pronosticaban augurios supersticiosos.
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El cacao es el rubro de mayor relevancia producido en mi patria Chica
Las mandarinas una colección de gusto y saborrrr
Pero los recuerdos se me van y fugan de la memoria, pronto he de emprender mi viaje a lo desconocido y mi pobre patria chica ha de morir conmigo... a veces el aroma de su campestre hibrido llega tenue a mi soledad donde actual estoy residenciado...
Los niños gozaban de lo lindo hartándose de todo tipo de frutas silvestres
Este es el chorro donde se surtía de agua los pobladores, el cristal perfecto de su límpido caudal, refracta en el paladar la frescura natural del agua en todo su esplendor potable.
Sabrosa agua de vida, un baño bajo su frágil piel nos hará volver a la eterna juventud...
En la foto el ing. Elis Jose Brito (Ely Jhoe) responsable de estas hermosa fotos que me hicieron poder llegar hasta ustedes el camino a mi agonizante patria chica...
El agua del rio grande pasa por el frente del rancho de pascual, sus aguas son enervantes, zambullirse en ese caudal de aguas heladas es dejar que la piel absorba todo el remanso de su turbulencia exquisita... un baño de espuma de rio...
Te reto que te sumerjas en esta poza de mi lugar de origen a las 6:00 a.m. o al mediodía, no duraras un segundo... seguros que gritaras... ¡Ayyyy mama!
Los niños de mi lugar de origen se acostumbraban al frío candente de río gancho seco. En esas aguas medicinales y potables se bañaban los pueblerinos y pueblerinas todas las tardes, era la poza de los encuentros más ardientes y amistosos...
En las sensaciones más profundas mi mente duerme tranquila sobre estas aguas que son sueños guardianes de mis frescos recuerdos...
Si quieres vivir la vida, visita a mi patria chica, no está como antes, solo queda el olvido del ayer, pero ten seguro que la pasaras de perla... si te llevas a Shakira o a Lady Gaga volaras, claro que si campeón...Oye, guarda un poco de silencio, a pesar de la distancia puedo alcanzo a oír el sonido del agua caer sobre las rocas...
En Gancho Seco los niños cazaban con gomeras,  jugaban pirinola, el volador, la picha o canicas, carritos de madera, trompo y haciendo sancochito. Sin embargo eso solo queda en el recuerdo y quedo para la historia...
Las semillas del melón  al germinar en el suelo fértil de Gancho Seco, pronto darán la suave, edulcorada y sabrosa pulpa del melón.
El dulce sabor de la parcha extranjera era codiciable y embargable... bien madura las devoraba con grosura y hasta las semillas me tragaba, a pesar que los pueblerinos decían que le podía crecer una mata de parcha entre el estomago...
La cría de puercos era un campo de producción a gran escala en mi patria chica... con la carne de puerco elaboraban los mil y un plato, ni el rabo se salvaba...
La carne de pato era muy codiciada... era una delicia comer a cualesquiera hora su carne puesta a punto en el fogón...
La carne de gallina criolla, gallina jaba, gallina negra, guinea y la pavona eran un manjar en Gancho se Seco…
Pero los recuerdos se me van y fugan de la memoria, pronto he de emprender mi viaje a lo desconocido y mi pobre patria chica ha de morir conmigo... a veces el aroma de su campestre híbrido llega tenue a mi soledad donde actual estoy residenciado... adiós mi lugar de origen, adiós mis amores, adiós mi corazón verde, adiós mis aguas frías, adiós mi patria chica te llevas mis lagrimas tristes, ¡ADIÓS GANCHO SECO, MI NOSTALGIA MUERE CONTIGO!
Elis Jose Brito Disfrutando de su vida placenteramente relajado y fresco
De regreso al pueblo de Yaguaraparo
Gracias amigos y amigas por estar y haberme acompañado por esta ensalada de recuerdos que nos hace suspirar por la vida.

FIN
AUTOR: Eliad Jhosue Villarroel
Fotografias: Elis Jose Brito
Todos los derechos son parte y exclusiva de A.C producciones EAN